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“Spin doctors”: la desinformación médica subliminal

En este post os voy a hablar de  un juego de palabras, ideas y conceptos de plena actualidad en el campo de la información en Medicina y Salud en base al concepto de “Spin Doctors”, que está realmente muy cercano al ejercicio de nuestra profesión.


Imagen 1
 

Spin Doctors”, a la mayoría de nosotros, nos retrotrae al nombre de la mítica banda neoyorquina de principios de los 90 que rompió las listas de ventas con su “Pocket full of kryptonite” y su super-hit “Two princes”. Sin embargo, desde los  puntos de vista político y empresarial estas dos palabras hacen referencia a entidades encargadas de orquestar campañas de propagandas manipulativas (con un componente de ingenio habitualmente nada despreciable) que pretenden orientarnos hacia una determinada opción u opinión y alejarnos de otra. Por ejemplo, cuando ante una toma de decisiones se nos presenta de forma selectiva un conjunto de acciones, hechos o frases que apoyen alguna de las alternativas; o cuando se utilizan frases que asumen como realidad o verdad una idea que no está probada que lo sea; o, finalmente, las tácticas “non-denial denial” (“rechazar no rechazando”), muy de moda en política y que supone parecer que se está desmintiendo una noticia o un hecho cuando en realidad no se está haciendo, o bien que se está trasmitiendo un mensaje cuando en realidad se quiere decir otra cosa bien distinta. El ejemplo “ top” de un “non-denial denial” está representando por la afirmación de Bill Clinton durante el escándalo de Mónica Lewinsky al decir que admitía que “no había mantenido relaciones sexuales con esa señorita” y lo hacía en la base de que, desde cierto punto de vista legal-semántico una felación pudiese no ser considerada como una relación sexual.

Sin embargo, esto no tiene que ver nada con la Medicina y, una vez que tenemos esta información y sabemos algo de inglés (“spin” significa, entre otras cosas, “girar o hacer girar”) no nos resulta difícil pensar que “Spin Doctors” puedan ser también médicos que giran o hacer girar las cosas, opiniones o hechos en foros, reuniones o revistas. ¿Porqué os cuento esto?. El 20 de Agosto de 2015, el Dr. Steven Wexner publicó un twit en su cuenta @SWexner que os remito en la Imagen 1 y que titulaba como “Robotic colorectal surgery – a plea for honesty” (“Cirugía colorrectal robótica: una súplica de honestidad”) y en el que se puede clicar el enlace que te lleva a su cuenta de Linkedin (que es absolutamente recomendable visitar con cadencia como mínimo semanal) para la lectura del post que comienza diciendo que “SPIN es un término que se usa con frecuencia para describir como un hecho es presentado con el sesgo del presentador”, y tras introducir el término de Spin Doctors nos emplaza a la lectura de un jugoso editorial de Surgical Endoscopy  muy reciente (Surg Endosc 2015; 29: 1257-8) en el que los profesores Abe Fingerthut, François Lacaine y Alfred Cuschieri nos explican bajo el título “Medical SPIN: misinformation by another name” el concepto de Spin Doctors relacionado con la Medicina y la Cirugía de nuestros días.

El concepto de SPIN fue introducido en la Medina por Isabelle Boutron en 2010 en un artículo publicado en JAMA (JAMA 2010; 303:2058–2064) y supone, en definitiva, una forma deliberada de ignorar y dar una patada científica a los errores Alfa (ó tipo I, que implica manifestar que existen diferencias entre dos grupos cuando en realidad no las hay, es decir, que no las hemos demostrado) o Beta (tipo II, que ocurre cuando decimos que no hemos encontrado diferencias entre los grupos de tratamiento cuando estas en realidad existen). Boutron lo define muy bien como “el uso de estrategias para comunicar resultados que buscan resaltar que un tratamiento experimental es beneficioso a pesar de que las diferencias no son estadísticamente significativas para la variable principal o bien para distraer al lector desde resultados que son estadísticamente no significativos”; en el otro extremo, el SPIN también se define como “el acto de centrar la atención en resultados de variables primarias o secundarias estadísticamente significativas  de tal modo que se ignoran resultados estadísticamente no significativos quedan obviados y ni siquiera se comentan, aunque sean de la variable principal”. También se comete un SPIN cuando, “al comparar dos grupos de tratamiento, nos valemos de que los resultados no son estadísticamente significativos en la variable principal para decir que son equivalentes o  de efectividad comparable”; se tiende, en el SPIN, a confundir los conceptos de “equivalencia” y “estadísticamente no significativo” a la hora de sacar las conclusiones, y esto es un gran error. Las diferencias existentes entre grupos de tratamiento no deben ignorarse y deben tener una interpretación adecuada en el seno del estudio, no debiendo interpretarse nunca como que los resultados de las variables principales de los grupos de tratamiento son equivalentes, parecidos o iguales por ser estadísticamente no significativas; de igual modo, es incorrecto decir que alguno de los tipos de tratamiento comparados es mejor que el otro cuando los resultados son estadísticamente no significativos para la variable principal y apoyamos esta conclusión en resultados secundarios comparables.

En este sentido, el Dr. Wexner nos cuenta como en el abstract premiado este año como el mejor en la reunión de 2015 de la American Society of Colon and Rectal Surgeons, celebrada en Boston, el Dr. Patel y cols. presentan una revisión de 38 estudios (un total de 24303 pacientes) que comparan cirugía colorrectal robótica con laparoscópica y/o abierta. Pues bien, en el 82% de los abstracts o de las conclusiones de los mismos existía un SPIN, siendo los más frecuentes el equiparar equivalencia/comparabilidad con resultados estadísticamente no significativos (79% de los SPIN) y proclamar beneficios del abordaje robótico a pesar de que los resultados eran no significativos (47%). Además, en la era de la transparencia financiera no se explicitaban las fuentes de financiación de los estudios en la mitad de los casos ni se mencionaban conflictos de interés en un 39%. Este trabajo, que os presento en Imagen 3, ha sido publicado en el número de este mes de Es en relación a esto, a una mayor claridad y menos engaños estadísticos, por lo que el Dr. Wexner (que nunca ha defendido ni dado valor a la cirugía robótica para el tratamiento del cáncer de recto) hace en su twit esta súplica a la honestidad de las publicación de robótica que yo, desde aquí, creo que debe hacerse extensiva a toda la comunidad científica médica.

Es evidente que una formación en metodología de la investigación adecuada  no es la norma en la comunidad médica y quirúrgica de nuestro país. Ha sido un déficit histórico y sólo una minoría (<10% y soy muy generoso) saldría airosa de una encuesta espontánea en la que tuviera que responder acerca de conceptos como sensibilidad, valor predicitivo positivo, sesgos o índice Kappa. Debería además plantearse como un objetivo formativo para los jóvenes médicos y proveer los programas formativos MIR de períodos de formación en metodología de la investigación y bioestadística. Esto, unido a la honestidad exigible a los médicos  en el envío de trabajos científicos y al papel de firmeza que deben expresar siempre los revisores deben ser los pilares que lleven al silencio a los Spin Doctors.

 

Archivo 1 - Medical SPIN: misinformation by another name (Surg Endosc 2015; 29: 1257-8)

Archivo 2 - JAMA 2010; 303:2058–2064

Archivo 3 - Diseases of the Colon and Rectum 2015; 58(9): 878-84

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