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¿Es lo mismo una traqueotomía que una toracotomía?

Que la información que se vierte desde los medios de comunicación debe ser rigurosa y documentada es algo que nadie discute. De igual modo debe ser entendible e interpretable por todo el mundo, o al menos por una gran mayoría de los interlocutores, sea oral o sea escrita la vía de transmisión. En este sentido, la información que tiene su origen en temas relacionados con la Sanidad es claramente deficitaria. El desconocimiento (lógico por otro lado) que la mayoría de la población tiene de los aspectos técnicos relacionados con temas médicos es una mano tendida para no profundizar en la información que se transmite o para darle salida sin una precisión mínima que permita a la gente de la calle tener claro lo que se le está queriendo decir.

 

Ayer ha sido noticia en todos los medios digitales y hoy en los escritos, además de “trending topic” en Twitter bajo el “hagstag” #DEPVictorBarrio, la tristísima y lamentable noticia del fallecimiento del jovencísimo torero segoviano Víctor Barrio en la plaza de toros de Teruel, durante la Feria de El Ángel y en la lidia del tercer toro de la tarde llamado “Lorenzo”. Quede claro desde ya que servidor es un ferviente defensor de la Fiesta Nacional y admirador de todos los que tienen el infinito valor de jugarse la vida delante del que, además de único, es el animal más bonito de la naturaleza: el toro de lidia. El difunto torero sufrió una terrible cornada en el costado derecho, lo que técnicamente conocemos como “hemitórax derecho” y para hacernos una idea de la violencia de la embestida del toro y del peligro que tiene, el cuerno le rompió la chaquetilla y la camisa y con su punta penetró en profundidad entre dos costillas (probablemente fracturándolas, pues el espacio que hay entre dos costillas no da para que se introduzca un objeto del tamaño del pitón de un toro) para desde ahí ejercer toda su fuerza desplazando sus trayectorias en la cavidad pleural derecha (la pleura es la cavidad que aloja al pulmón) y en el mediastino, que así es como se conoce al espacio que se encuentra en el tórax por fuera de ambas cavidades pleurales. Evidentemente el toro no estaba “tocado o afeitado”, que es como se conoce ahora en el argot a los todos a los que se les manipulan los pitones para hacerlos más romos y menos dañinos.

En el mediastino están, además de los pulmones y el corazón, los vasos (arterias y venas) de más calibre del organismo pues están justo al salir del corazón (las arterias, de la que la más importante es la aorta que lleva la sangre a todo el organismo como un gran tronco) o llegando a él (las venas, siendo las más importantes la cava superior y la cava inferior, que recogen la sangre, respectivamente, de la cabeza y las extremidades superiores y del abdomen y las extremidades inferiores). Cuando se produce una cornada o un traumatismo de gran energía cinética (tiro o puñalada) en el tórax, el gran riesgo que existe siempre es la lesión del corazón o de uno de estos grandes vasos, y esto es lo que ha matado al torero Víctor Barrio. Aunque en el parte médico se relata que existe una “perforación del pulmón”, este no es un evento trascendente para la vida normalmente (salvo que se lesione alguna de las venas o arterias pulmonares, que no se especifica) y permite una actuación quirúrgica en la que un cirujano general o torácico con experiencia puede controlar los daños y que el paciente sobreviva; el gran problema del torero ha sido, según el parte médico, el desgarro (imagino que rotura) de la aorta, que provoca exanguinación masiva en cuestión de segundos y la muerte inmediata sin que exista normalmente posibilidad de actuación quirúrgica reparadora: se llega siempre tarde porque el organismo ha quedado colapsado o en “shock” al quedarse los tejidos sin sangre debido a que esta se extravasa o sale a través de la aorta lesionada.

La actuación de la cirujana responsable de la plaza de toros ha sido impecable, y su relato de las lesiones podéis verlos y escucharlo en este link http://www.radiosegovia.com/2016/07/10/video-el-drama-vivido-tras-la-cogida-de-victor-barrio-en-teruel-y-el-parte-medico/

La Dra. Ana Utrilla muestra una entereza impecable al contar como no han podido hacer nada por devolver la vida al torero; y digo devolver la vida porque, desgraciadamente entra muerto en la enfermería de la plaza de toros. La desviación de la mirada que tiene cuando yace boca abajo indica que ya en ese momento estaba sin vida. Sin embargo, cuando me interesé por la noticia ayer en los medios digitales me llamó la atención que, pese a que la Dra. Utrilla describe perfectamente que tras las maniobras de resucitación le realizó al torero una “toracotomía” de urgencia, insisten en casi todos (muchos de ellos de alta difusión como) en que se le realizó una “traqueotomía”. En cualquier paciente con un traumatismo grave la primera medida a llevar a cabo es asegurar la vía aérea para que pueda respirar bien, sus tejidos puedan oxigenarse y las funciones vitales de las células desarrollarse; por ello, lo primero que hacen los médicos, y así se refleja, es intubar al torero y así poder insuflar con un aparato mecánico desde fuera oxígeno a los pulmones de forma que pueda pasar a la sangre.

Una “traqueotomía” (de tráquea, que es la vía respiratoria principal y “–tomía”, que es un sufijo que significa cortar) es una maniobra quirúrgica que consiste en hacer un corte en la tráquea para asegurar que el aire pueda entrar en los pulmones cuando existe una obstrucción por arriba o cuando una intubación por la boca no es posible por motivos técnicos o dificultad extrema. Por tanto, una vez que al torero se le realizó una intubación orotraqueal como relatan la doctora y los partes médicos que se pueden leer, no tiene ningún sentido y es absurdo realizar una “traqueotomía” pues sería hacer una maniobra de gran agresividad para conseguir algo que ya se ha logrado: asegurar la vía respiratoria.

La palabra “toracotomía” es un vocablo compuesto de “tórax” y, de nuevo, “-tomía”, y es un concepto quirúrgico que se usa para describir una incisión que se utiliza para acceder al interior de la cavidad torácica con objeto de tratar algún problema ya sea de los pulmones o de alguna de las estructuras del mediastino. Esto es exactamente lo que se le realizó ayer, a la desesperada, al torero con objeto de valorar e intentar tratar que es lo que le había pasado, y no una “traqueotomía” como de forma equivocada se hicieron eco de forma equivocada y errónea la mayoría de los medios de comunicación. Y ahí es donde la cirujana pudo comprobar las lesiones existentes que, con perfecto detalle describe y que sólo serían perceptibles a través de una “toracotomía” y nunca jamás de una “traqueotomía”.

Es evidente que este craso error de descripción sólo choca a los que sabemos de Medicina y habitualmente manejamos estos conceptos, y no al resto de la gente. Tan verdad es esto como que los medios de comunicación tienen la responsabilidad ante la sociedad de dar información veraz y ratificada, y cuando se trate de detalles técnicos y específicos o buscan buenos asesores o corren el riesgo de meter la pata. Y de perder credibilidad.

 

 

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